Por qué abandonar NO es un fracaso 

Cuando la cultura deportiva nos machaca con que "rendirse no es una opción", tomar la decisión de bajarse de la bicicleta o retirarse de una carrera se siente como el peor de los pecados. Aparece la culpa, la vergüenza y esa voz interna que te machaca diciendo: No sirves para esto.

Pero hoy venimos a cambiar el chip con datos, no con psicología barata. Según el modelo de optimismo de Martin Seligman, una retirada no define tu valor.

Aquí tienes las 3 razones objetivas de por qué abandonar es, a veces, tu mayor victoria:

1. El detective de la mente aísla el problema (es algo concreto y pasajero).

No somos Mr Wonderful; somos detectives de la mente. Y, como tales, hemos de mirar con lupa lo sucedido. El pesimismo te dice: Has abandonado, por lo tanto eres un fracaso de deportista. El optimismo real analiza los hechos: Hoy tu estómago se cerró, o tu rodilla dio un aviso serio, o el cuerpo simplemente no respondió. Punto. Un fallo en una pieza del motor durante un día concreto no significa que todo el coche esté para el desguace. Tu valor y tus meses de entrenamiento siguen intactos en tus piernas.

2. Proteges tu recurso más valioso: tu cuerpo.

Hay una línea muy delgada entre la resiliencia y la cabezonería destructiva. Cruzar la línea de meta destrozándote un tendón o rozando un golpe de calor no te hace un héroe; te saca de las pistas durante meses.

3. El abandono es el mejor laboratorio de datos

Los días en que todo sale rodado aprendemos poco. Las grandes lecciones están en los días cruzados. En lugar de esconder el dorsal de la retirada, úsalo como un mapa. Siéntate, deja enfriar la emoción y analiza de forma fría: ¿Falló la estrategia de hidratación? ¿Los ritmos iniciales fueron idóneos? ¿Faltó descanso previo? Cuando conviertes la frustración en datos objetivos, el "fracaso" desaparece y se convierte en aprendizaje técnico.

"La regla de las 24 horas"

Ante un abandono, tómate 24 horas para digerir la frustración y el enfado (es humano y necesario). Pero pasado ese tiempo, te sientas con la libreta, dejas las emociones a un lado y escribes qué datos objetivos provocaron la retirada y qué datos objetivos demuestran que sigues fuerte. El papel y los hechos siempre calman a la mente.


Carolina Pérez

Psicopedagoga, Directora de Ciclismo y Coach Deportivo.